27 ago 2017

Diarios II: No importa que no me lean






 Encuentro fortuito con la escritura, la enfermedad y Pilar Adón 

No importa que no pueda hacerlo, tengo que escribir. No importa que no sepa hacerlo como se debiese hacer, tengo que escribir. No importa que ahora mismo no halle forma de hilar una palabra tras otra, que tenga desmadejado todo mi universo de ideas. No importa, sobre todo, que no me lean; que no me lean hoy, que no me lean mañana, que no sepan nunca de mí sobre este papel y a través de esta pantalla. No importa en absoluto. Tengo que escribir, hoy, mañana, siempre. Y tengo que hacerlo sobre un papel, un teclado o en la misma tierra húmeda que puebla el bosque de mi mente.

18 jun 2017

V: Vocación y Rosa Chacel (Fragmento)

Rosa Chacel.

Antes de entrar en la materia literaria, me gustaría dejar constancia de mi participación en el proyecto Adopta una autora si queréis saber más, clic aquí con la adopción de dos maravillosas pero, en mi opinión, desconocidísimas autoras españolas: Clara Janés de la que ya he hablado aquí y Rosa Chacel. Ésta última quizá sea la que más rabia me dé puesto que, aun considerándola dentro del canon y admitiendo su indudable influencia en la literatura de autores posteriores como la propia Clara Janés, su mérito como autora ha sido más bien relativizado e invisibilizado debido en gran parte a su condición de mujer. 

En vida, el reconocimiento que merecía le llegó casi a la tercera edad; incluso entonces y a la vista de sus inestimables aportaciones se le negó una y otra vez la posibilidad de tomar su justo asiento en la Real Academia Española; os dejo a vosotros cavilar el por qué. Ni siquiera se la incluye en las generaciones de escritores a las que pertenece y que se estudian en los colegios; aunque, si bien es una escritora fuera de cualquier clasificación, no hay duda de que su literatura influyó sobremanera en la literatura española del siglo XX y posterior. 

Tengo la esperanza de que algún día Rosa Chacel recobrará el crédito que se ganó en su momento y ocupará el lugar que le corresponde dentro de nuestra literatura así como la del resto del mundo. En el proceso, yo os animo a que le hagáis un hueco en vuestras estanterías y leáis escuchéis, toquéis, saboreéis, oláis todo lo que sus letras os ofrecen, de esa manera tan apabullante y fiera que tiene Chacel de jugar con la realidad, con su mundo y con tus propios sentidos. Y qué mejor forma de hacerlo que enfrentarse a ella directamente a través de uno de los fragmentos que más me ha llamado la atención de su novela Barrio de Maravillas, en el cual ella misma se alza sobre la historia y los personajes para reflexionar a través de la voz de uno de ellos Elena, trasunto de la autora sobre uno de los conceptos que más la han fascinado a lo largo de su periplo artístico: la vocación y, en particular, la vocación artística. 

El texto a continuación es algo extenso para el formato de entradas al que estamos acostumbrados, no obstante espero que esto no determine vuestro ánimo a la hora de concederos una maravillosa muestra de nuestra mejor literatura. Se lo merece, y nosotros también. 


26 mar 2017

Los caballos del sueño, de Clara Janés

"Pity" (1795), William Blake (clic)


[Cuando uno se sumerge en la vida de sí mismo hacia el interior, de la misma forma que damos la vuelta a un calcetín, todo aquello que se vive se queda precisamente en uno mismo, permanece ahí y, solo a veces, surge un reflejo de esa tormenta propia en un preciso y fugaz relámpago de expresión. Podría llamarse a esto arte, incluso podría llamarse a esto Literatura. Todo esto me conmueve, me agita, me sacude la realidad del cuerpo la propia y la otra, la de los otrosy quedo temblando, en silencio. Casi podría decirse, en apariencia, que pervivo de la misma forma que antes de ofrecerme a esa obra; pero algunos sabemos que es seguro decir que ya no volveré a ser la misma.]

Clara Janés es una de esas autoras que había descubierto por casualidad, y cuyo nombre había quedado grabado en el cuarto literario de mi mente. Hoy puedo decir que su sombra allí ha cobrado una forma nítida y una presencia más tangible. Porque si algo hacen las palabras de esta escritora es penetrar en la carne del lector y convertir la experiencia de leer en una auténtica vivencia reflexiva, pues nos invita a reflexionar sobre los hilos vitales enmarcados en esta historia así como sobre la vida de uno mismo. No sólo cada una de las elecciones léxicas hace que una breve frase pueda convertirse en una declaración inconmensurable, en Los caballos del sueño nada podría haberse expresado de una forma más precisa ni de una forma tan bella. Pocas veces la novela contemporánea me ha descubierto un estilo tan hermoso y a la vez con tanta fuerza. El poder narrativo de Clara es desconcertante, es suavidad y contundencia, la delicadeza de un fluir de realidades que concluye en un fortísimo objetivo argumental.

“Así pues, en este paraíso, intento una vez más reconstruir la historia que tantas veces he escrito sin saber por qué, sin lograr darle una solución adecuada, enmascarándola con distintos finales a partir de aquella pelea entre Raúl y tú, era lo que yo verdaderamente quería fijar, sin duda para vivir en ella, para vivir siendo aquélla y siendo vosotros aquéllos, en aquel punto, acaso el único… Porque ese afán de escribir no es otra cosa, es un afán de ser, pero de ser la idea, el personaje interior que no defrauda la propia aspiración, el proyecto soñado de uno mismo. Y aquella noche, como en el papel, los hechos que se sucedieron… ¿respondían a la realidad?”


Y es que es evidente que Clara quiere contarnos algo, algo muy concreto, algo que nos nombra al principio de la novela, que lo saborea prudentemente a su mitad y que remata de una forma limpia y magistral en las últimas páginas. Alrededor de esto que nos quiere contar la autora, esto que, Alma, la protagonista, quiere dejar grabado, inmortalizar, se dispone todo un florilegio saboread mi nueva palabra favorita de anécdotas y vivencias y reflexiones desarrolladas algunas veces como si fuera un diálogo entre los personajes, otras veces como entradas de un diario y otras realmente como si la narradora se apoderara completamente del poder narrativo y el objeto argumental. Como en otras tantas novelas, hermanas de la literatura de Janés y contemporáneas suyas, ésta nos quiere presentar la realidad de una forma totalmente novedosa en lo que a la prosa española se refiere: una realidad vista desde un calidoscopio, que se fragmenta en múltiples realidades según desde el cuerpo y la mirada desde el que se decida o ella nos incite a contemplar.

Me sumergí en esta historia sin apenas saber del argumento o de la dinámica de la propia novela; de Clara solo había probado y esporádica y brevemente su poesía. Estaba, de una forma leve y curiosa, encantada por la magia que surgía de su manera de crear bellas imágenes con pocas y precisas palabras. La estética que persigue su léxico y la sencillez y elegancia de su estilo narrativo ha resultado ser la mezcla perfecta para hacerme estremecer de maravilla, de profundidad, de ternura y realismo. A lo largo de la novela vamos rebotando de personaje en personaje, metiéndonos en sus cabezas por largos o a veces muy cortos períodos de tiempo (algunas veces sólo tres líneas). Es como un baile sobre ti mismo en el que, al girar, puedes ver los rostros de los que te rodean una y otra vez, fugazmente. La historia misma surge de los propios personajes, entre los que también podemos incluir las ciudades Pamplona, Madrid, París, Salamanca… o los propios hechos, los trayectos, los encuentros, etc. Ni siquiera Alma, quien lleva la voz narrativa principal, determina el camino por el que discurre su historia. Entre Raúl, Alma y Lobo nos harán experimentar todas las perspectivas que las relaciones humanas, las complicadas y las más reales, pueden presentarnos a lo largo de la vida en este caso, desde que son adolescentes hasta que ya son adultos consumados, consumidos.

No os voy a caracterizar a cada uno de los personajes y su papel en la historia-conflicto, pues sería desmenuzar y echar el trabajo de Clara por tierra. Estos personajes hay que conocerlos progresivamente, página a página, línea a línea, sobre todo: palabra a palabra. Y de pronto os daréis cuenta de que la historia no es un hilo que los entrelaza o una atmósfera un elemento como omnipresente— que envuelve a los personajes de una obra; consiste en los personajes en sí mismos, que como fuentes de hueso y carne, hacen brotar los hilos incontenibles de su propia historia. En todo ese compendio de vías de alumbramiento, todas las formas que hay de contar y contemplar y entender una historia, una realidad, o miles de ellas. Sin duda, una experiencia lectora increíble y una novela destinada a quedarse entre mis favoritas. 

[PD: Esta entrada ha sido redactada y destinada al proyecto de Adopta una autora]

10 ene 2017

Mis hábitos de lectura

IMAGEN: Fabrizio Mingarelli





¿Tienes algún lugar específico para leer en tu casa?


Sí, de hecho, tengo un lugar específico para lo que viene siendo el grueso de mi rutina de estudiante universitaria: el sofá pequeño, el que está frente a la televisión y bajo los ventanales del salón. Allí, cuando estoy sola, es donde leo y lo hago mejor, intensamente. Pero también me gusta mucho leer en mi cama, por las tardes, con la luz más fría y más gris de mi ventana. 

10 nov 2016

Diarios I

· source ·

*

Me siento a la mesa de nuestro comedor-salón, colacao en mano. Me he despertado relativamente pronto —11:30—, pero por alguna razón ahora el reloj marca las 13:00. Suspiro y me dedico a mirar los cereales flotando en la leche, ya blandos y entumecidos. Los sigo mirando un buen rato, no me gusta morder ese cuerpo blando, ya empapado del líquido, qué asco. Sin embargo, levanto la cuchara y para dentro. «Venga, va, que tienes muchas cosas que hacer». Tengo mil pestañas abiertas en el ordenador, varios documentos, los auriculares puestos —ya es una costumbre—.  A veces escribo mensajes en el móvil, pero últimamente todo el mundo parece cansado, dejado, perezoso. Y me sobreviene a mí ese hastío que nos va matando ya a primeras horas de la mañana. La palpitación de que hoy será un día como el de ayer, sin variar en la textura del paso del tiempo, como un líquido espeso que se acumula en el cuello de la botella sin terminar de caer del todo. La mesa tiembla, mis brazos tiemblan sobre la mesa, el ordenador tiembla, y los dedos pulsan frenéticos la superficie del teclado. Escribir es lo único que me queda. Quizás, leer. Pero vivir como para dentro, y contar la experiencia hacia afuera. Esa es mi rutina. Ese es mi modo de vida. Sospecho que tiene límite, que me va a (terminar de) matar llegado el momento, pero es el único modo que me funciona. La única manera de encontrar algo por lo que seguir alimentándome de belleza. Porque la búsqueda de la belleza, exprimir hasta el último grano de luz, ese ha sido el centro de mi voluntad y mis fuerzas estos dos últimos años. Bellezas que se me agotan, que se me escapan, que nunca han sido mías.

31 jul 2016

IV: Cartas a un joven poeta




Worpswede, 16 de julio de 1903

«Si busca en la naturaleza, en lo más sencillo de ella, en lo pequeño, que casi nadie ve, pero que con tanta facilidad puede devenir grande e inconmensurable; si siente esa devoción hacia lo minúsculo e intenta, con toda sencillez, ponerse al servicio de todas esas cosas en apariencia pobres y ganarse su confianza: entonces todo se le hará más fácil, unitario y, de algún modo, tranquilizador, quizá no en el raciocinio, que se quedará atrás asombrado, pero sí en su conciencia, vigilia y saber más íntimos. Querido amigo, es usted muy joven, apenas ha empezado a vivir, y quisiera, en la medida en que me es posible, pedirle que aguarde con paciencia y resolución de todas las cosas que su corazón tiene aún pendientes, y que intente amar las preguntas mismas: imagíneselas como alcobas cerradas o libros escritos en una lengua que le es totalmente desconocida. En este momento no debe investigar en busca de esas respuestas que nadie puede darle, porque no podría vivirlas. Y lo que cuenta es vivirlo todo. Viva ahora las preguntas. Quizá poco a poco, sin darse cuenta, algún día lejano empiece a vivir las respuestas. Quién sabe, quizá lleva usted en su seno la posibilidad de crear y formar, como una forma de vida singularmente bienaventurada y pura; edúquese para ello, pero acepte con plena confianza todo lo que venga, y si surge de su voluntad, de alguna necesidad de su interior, asúmalo y no sienta odio hacia nada. El sexo es difícil, desde luego. Pero todo lo que se nos ha encomendado es difícil, casi todo lo serio es difícil, y todo es serio. Cuando se dé cuenta de ello y llegue por usted mismo, por su disposición natural y su manera de ser, a partir de su experiencia, infancia y fuerza propias, a establecer una actitud totalmente personal (no influida por las convenciones o la moral) hacia el sexo, entonces ya no temerá perderse y volverse indigno de su mejor posesión.»

CARTAS A UN JOVEN POETA, RAINER MARIA RILKE

14 jul 2016

La magia del Slow Blogging

· imagen ·
Sabéis perfectamente que no soy muy constante en cuanto a actualizaciones en el blog; sin embargo, nunca me he sentido muy culpable por ello. Y es que soy de esas personas que creen que mejor poco y bien, que mucho y mal. Con esto no quiero decir que los que actualizan a menudo tengan contenidos de mala calidad, ni que los que actualizamos una vez cada tres mil años tengamos buen contenido; a lo que me refiero es a que, siendo bastante la gente que pone la constancia por las nubes - yo, alguna vez -, la frecuencia de nuestra actividad blogueril no es necesariamente proporcional a la calidad de la misma.

6 jul 2016

Another




Another es un manga de terror y suspense escrito por Yukito Ayatsuji y publicado en 2009, cuya adaptación al anime - producida por P.A. Works -  fue emitida por primera vez en 2012 en Japón. De esta adaptación es de la que vengo a hablaros; tiene una única temporada de doce capítulos, además de un ova (que no he visto).
En primer lugar, he de admitir que nunca antes había visto anime, al menos con conciencia de ello. Pero tengo una amiga que desde hace un tiempo es muy aficionada a este tipo de animación, y yo no he podido sino caer en sus argucias. Por lo que también sé del manga, el anime es animación japonesa, que tiene un estilo bastante diferenciado del resto de animación. No sé mucho de este tema, pero creo que la diferencia es bastante obvia. El caso es que dicha amiga finalmente me convenció para darle una oportunidad, y me recomendó Another.

18 may 2016

De Parade's End, Sylvia Tietjens y el feminismo de lo cotidiano

Ésta no es una entrada que tuviera previsto escribir antes o mientras veía la serie. Lo cierto es que ha sido la misma –y no la (no) costumbre de dar mi opinión- lo que me ha dado una razón interesante para abrir una diatriba.

Por cierto, está basado en un libro.
En primer lugar, Parade’s End es una miniserie de la BBC que, con el habitual pretexto del drama histórico, nos presenta la historia de un triángulo amoroso entre el aristócrata Christopher Tietjens, su controvertida esposa y la cándida feminista Valentine Wannop, ambientada en Gran Bretaña a principios del siglo XX.

28 abr 2016

III: Las manos pequeñas


LAS MANOS PEQUEÑAS, ANDRÉS BARBA 
~
A su lado habían dispuesto ya todo para un ataque de pánico, pero el ataque no se produjo. Marina se había quedado mirando todavía la frase como si se tratara de un reactor; de una parte a otra de la habitación del hospital se había quedado mirando la estela blanca de la frase. La niña se derrama, no llora, no reacciona. Eran tres personas, dos mujeres y un hombre, con batas blancas y zapatos negros, tres personas con piernas y brazos y esa cualidad fantástica, casi mágica, que para Marina habían tenido siempre los adultos, pero en éstos había algo que había cerrado el paso definitivamente a la magia. Se esperaba de ella que entendiera aquella frase. Pero la niña no llora, no se derrama, no reacciona. La niña vive todavía en los suburbios de la frase. O tal vez era tan sólo que la inteligencia imaginativa mantenía aún separado lo que no podía unirse de ninguna manera. La frase era todavía pulida y limpia y superficial como los zapatos negros de los adultos. 

10 abr 2016

Saskia as Flora (Antología "Letras sobre lienzo")

FLORA O SASKIA AS FLORA
Ha sido esta última noche, que se han atrevido a descontar las horas del reloj del mundo, cuando por fin he parido de nuevo. Las musas y las letras han bailado en mi vientre y me han traído una ofrenda, un infante de piel de hoja y terciopelo, brillante bajo la piel, cubierto de escarcha.  Lo he tomado entre mis brazos en rama, le he soplado la ceniza de los ojos y le he cantado mis nanas. Ahora es vuestro turno, pajaritos, acoged a esta vieja criatura del tiempo, joven del bosque, dejadla ser vuestra un instante. Cuidadla y queredla mucho siempre. 

Cristina Heri, veintisiete de marzo de dos mil deiciséis, en un pueblo del norte.

***

Hace un tiempo tuve el placer de apuntarme a un proyecto muy bonito, una antología organizada por Yaiza y W., con esta última personita ya tuve el placer de colaborar en otra antología, os la dejo aquí. Pero ahora el tema no es directamente de dioses, aunque no anda muy lejos: artistas. Es un compendio de escritos inspirados cada cual en un determinado artista (adjudicado al azar). Y tengo que decir que nunca pensé que me tocaría el que me tocó, mas ha resultado ser un reto muy bonito, porque ha liberado a unas bellas criaturas que pululan por mi cabeza. Vienen para quedarse. 

No os voy a decir cuál me ha tocado, aunque por la obra que acompaña la entrada no os suponga ningún problema averiguarlo. Os animo a que le deis una oportunidad a la antología y os bebáis sus letras, nunca se sabe qué se puede uno encontrar. Aquí os dejo un pequeño fragmento de este nuevo niño:

Una vez más asisto al nacimiento de una luz, a la defunción de un oscuro viejo. Un oscuro cálido y silencioso, nunca más eterno, nunca más joven, nunca más mío. La nueva claridad ya se ha llevado con ella un aliento amigo; y ahora siento la extraña primavera, enterrada entre mis omoplatos, desperezarse y sacudirse mis huecos huesos.

Para seguir leyendo volad aquí

1 abr 2016

Segundo aniversario

Aguzad los oídos y escuchad mientras leéis.

Esta noche las raíces han crujido. Las hojas se han levantado esta mañana y las ramas se han desperezado con las frescas corrientes de la primavera. Mientras los animales aún remoloneaban, entre sueño y sueño, el bosque se estaba celebrando.

Hemos abierto los ojos con ceremonia, con lentitud y delicadeza, sin prisa, sin pausa. Los petirrojos me han besado las pestañas y las ciervas me han acariciado el vientre. Los árboles me han peinado mientras las nínfulas me llenaban el cabello de flores. El amanecer me ha traído los cantos del mundo, de las criaturas de la naturaleza. Y yo he saboreado cada nota, cada palabra, cada suspiro y aliento con los ojos cerrados. He bailado con los lobos y los pájaros, he recitado con los peces el silencio y he corrido con los osos y las nubes, río abajo.

El día ha traído consigo una ofrenda y me ha llenado los brazos, el rostro, el vientre, me ha vestido todo el cuerpo de luz. De la armonía de la paz y el rito silvestre. Me he tendido en la hierba húmeda, sobre el agua cristalina del riachuelo. He bebido del cielo y he hundido mis pies en la tierra. Hoy es el día: el bosque siempre es joven, el bosque hoy es más viejo.

Feliz segundo aniversario.


20 mar 2016

Recuerda quién eres

-imagen-

"But if these years have taught me anything it is this: you can never run away. Not ever. The only way out is in." -Junot Díaz. 


Llevo un tiempo dándole vueltas a algo. Quién soy. He concluido que no debe importarme la respuesta, como siempre. Son preguntas como pozos sin fondo. Son preguntas de muchachos atormentados, demasiado jóvenes para haberse acostumbrado a la vida y a sus grietas. O a eso nos tienen acostumbrados, ¿no?

6 mar 2016

Silencio sobre silencio

· PETER LINDBERGH ·

«Somos polvo y nada.
Todo cuanto hacemos no es más que viento».

Qué dificultad sobreviene al gusanillo de escribir, a la picardía del confesar algo que intuimos con fuerza, que nos cosquillea en la punta de la lengua, en la flor del estómago, pestilente, ardiente ya en las paredes de la garganta, como una corriente fría sobre la campanilla, en un rumor mudo que se escapa, de apariencia sin vida, sin cuerpo o deforme, sin alma de ser. Pero siendo algo, siendo nosotros, se nos desliza entre los dientes sin poderlo apresar. Cerramos la boca con fuerza y celeridad, y callamos aguardando la respuesta, el pálpito, esa vida que solo nosotros creemos vida, creemos nuestra. Silencio sobre silencio. Revelación sobre qué cuestión. Demasiadas cuestiones para ser reveladas. Demasiadas revelaciones sin ser cuestionadas. Otra vez, de nuevo. La misma historia. Qué gracia tiene, qué duende baila y canta y juega con sus notas y sus rimas y sus atropellados puntos y aparte. Aparte de qué. Deja de saltar de un párrafo a otro, de correr entre líneas, de saltear versos sin hilo, e ir cosiendo puntas sin patrón ni medida ni (punto de) encuentro. Qué es de la brújula, del mapa, de las letras y palabras y espacios de la adivinanza. De la pregunta con trampa. Y trampa, qué trampa. No sabes nada. No sabes leer. No sabes pensar. No sabes cerrar los ojos. No sabes llorar. Dígame si, entonces, desde el principio nació muerta.

Sobreviene, se va y vuelve: silencio sobre silencio.

K.

A las cinco de la tarde del veintitrés de enero del dos mil dieciséis,

Salamanca.

3 mar 2016

La forja del fracasado


ÉSTA ES UNA IMPRESIÓN PERSONAL, BASADA EN EXPERIENCIAS ACADÉMICAS CONCRETAS.

No sé vosotros, pero yo estoy un poco enfadada, y bastante decepcionada, y triste, muy triste. Últimamente son sentimientos compartidos por todos nosotros, víctimas de políticas muchas veces absurdas, injustas e ineficaces. Y sobre todo, desde donde a mí me toca, en el ámbito educativo. No es un secreto. Están anulando a las personas, al capital humano del país. Están deshaciéndose del potencial que podría convertir el sistema en el que vivimos en uno eficiente, mínimamente equilibrado y competitivo. Uno en el que se pudiera vivir, trabajar y rendir, tanto profesional como personalmente, de forma honesta y comprometida.

14 feb 2016

Uno

· imagen ·
Uno de mis grandes miedos es sentirme incomprendida, y que ello me remita a una soledad no deseada, al aislamiento, al miedo, al olvido. Por ello siempre intento satisfacer y conectar con todo el mundo, lo que a su vez ha causado que mi confianza y la seguridad en mí misma dependan casi exclusivamente de los demás, de sus palabras. Nunca he sabido definirme, y he dejado que otros lo hicieran por mí. Lo he ansiado incluso, porque sin su opinión me he sentido perdida

18 sept 2015

Me lo prometo


Si me seguís por Twitter seguramente os habréis enterado ya de que, después de dar muchas vueltas, me he matriculado en la carrera de Derecho. Sí, me voy a la universidad. Aún estoy haciéndome a la idea de mudarme, vivir "sola", elegir todas y cada una de las decisiones del día y enfrentarme a ellas  de forma totalmente independiente, a solas con las consecuencias. 

No sé si he elegido bien; no sé si el año que viene seguiré estudiando lo mismo o probaré con algo nuevo. En cualquier caso, no pienso conformarme. No quiero pasarme el resto de mi vida preguntándome qué habría sido de mí si hubiera hecho eso otro que tanto me llamaba la atención. Es cierto que acertar a la primera es toda una suerte; pero también existimos esas personas que necesitamos equivocarnos, que incluso deciden hacerlo, por el placer de aprender la lección y asegurarse de lo que sí quieren.

Sabréis ya de sobra que yo soy de esas personas que sufren miedo al fracaso, que están llenas de inseguridades y miedos y que normalmente dejan a los trenes pasar de largo. Llevo mucho tiempo intentando superar ese miedo, aunque no es lo me ha hecho tropezar y caer muchas, muchas veces. Y no todo ha tenido que ver con mi torpeza natural, sino que al no estar nunca al 100% segura de mí misma y de mis decisiones, he confiado mi vida a las opiniones o decisiones de los demás.

26 jul 2015

Cambiar es posible


·

Si me hubierais preguntado hace un tiempo si creía que las personas podían cambiar, os hubiera contestado con un rotundo «no se puede cambiar, porque la acción misma procede de una previa voluntad de cambiar lo que por naturaleza es, y por tanto va en contra de nosotros mismos blablabla». Seguramente te hubiera hablado de madurar y te hubiera puesto mil metáforas que, dándoles un par de vueltas, se hubieran quedado en nada.

Pero de aquel tiempo a éste y analizando detenidamente la cuestión, creo que la voluntad de cambiar es algo adherente a nuestra naturaleza y a nuestra capacidad de adaptación. Si bien creo que la esencia de una persona permanece, nuestra actitud frente a la realidad está en constante renovación. Nuestra visión del mundo está sometida a influencias externas que se van intercalando con el tiempo, y que van afectando a nuestra vida diaria, haciéndose participes indirectamente de nuestras decisiones. Nosotros cambiamos simplemente porque nada a nuestro alrededor permanece igual de manera indefinida, y tomar conciencia de ello nos hará preguntarnos si debemos seguir fieles a una filosofía que ya no nos funciona o, por el contrario, debemos trabajar un nuevo enfoque.

A veces el miedo a traicionarnos y a salir de nuestra zona de confort nos ancla en una situación de actividad muerta y nos impide avanzar. A veces cambiar de rumbo nos permite conocer nuevos y mejores vientos, y arribar a islas que no soñabais si quiera que existieran, pero que siempre han sido nuestro destino.

A veces cambiar es dar un paso atrás y elegir otra dirección para volver a disfrutar del camino.




28 jun 2015

Refugio

refugio - ohmydeer
{IMAGEN}

Estoy cansada. De ese cansancio angustioso, nervioso, agónico, de ese no sé qué debería hacer ahora o no tengo ganas de lo que sea que quiera hacer ahora. Es como un sueño inquieto, o una espera tortuosa. Como las ganas de vomitar teniendo el estómago vacío. La lectura, como siempre, ha salvado mis ratos muertos. Me ha inducido las ganas de historias, de buenas historias. Pero yo no me acuerdo de cómo escribirlas, si es que alguna vez lo hice.

Hace unos días tuiteaba que me había quedado sin lugares a los que huir, y de algún modo es cierto. Imaginaos de pronto en mitad de la nada, mirando hacia todos lados y no encontrando ningún lugar al que llamar hogar. Imaginaos llamando intensa y desesperadamente a las letras que tanto siempre habéis amado, pero te han abandonado. Se han desvanecido. Las palabras en tu boca suenan estúpidas, sin sentido, sin merecer ser pronunciadas. Pero están ahí, están ahí. Dando patadas como un feto mal alimentado. Como un niño que no quiere salir, y no sale, o sale muerto.

No siempre he creído en los bloqueos de los escritores. Se escribe y no se escribe. Se escribe cuando se tiene algo que contar, y no se escribe cuando no se tiene nada que contar. Y así lo veo yo. Sin embargo, yo sí tengo qué contar, pero no sale. No sale, no sale, no sale. No quiere salir. Que no. No quiere nacer. Pero yo las patadas las siento igual. Y aprieto los ojos, y empujo las letras, y a veces las junto y otras solo es sangre, sudor y lágrimas.

Entended que no me gustan las tilas ni fumar, que los cafés me sientan mal y los calmantes y los chupitos mejor de uno en uno y de vez en cuando; yo necesito las historias. Las que leo, y las que debería escribir y me queman en la boca. Necesito contar. Contar de contar historias. Necesito escribir. Necesito parirlo todo de una vez, y oírlo gritar de vida, de sueños, de esperanza. Necesito susurrarle su nombre, y acunarlo cuando la soledad tiene hambre, o la imaginación llora. Necesito volver a contar una historia, una buena historia, y hacerlo bien. Aunque se me rompa la voz de tanto chillar de dolor. Necesito dar a luz a todos los demonios que me rasgan desde dentro. Necesito hacerlo. Necesito hacerlo para seguir viviendo

14 jun 2015

¿Qué es un blog personal?

blogging 1 - ohmydeer

· IMAGE BY TAMMY FOOTE ·

Hace ya un tiempo estuvimos celebrando el primer aniversario del blog, y en la encuesta que os preparé, algunos me sugeristeis entradas del tipo blogging tips. No me considero una blogger capacitada para hacer este tipo de cosas (para ello tenéis a la maravillosa Lorena), pero no puedo dejar de admitir que el concepto de blog personal me parece muy interesante.

En general, el hecho de tener/administrar un blog no deja de ser una tarea extra. Requiere tiempo, esfuerzo, creatividad, constancia y,  sobre todo, pasión. Pasión por lo que sea que quieres contarle al mundo; e ilusión para llevarlo a cabo con éxito.

Soy de las que piensa que todos tenemos algo que contar, pero no todos sabemos cómo hacerlo. Quizá por eso tengo este amor-odio con la blogosfera.

Si tienes un blog dedicado a un tema específico, lo normal es que el contenido prevalezca sobre el estilo del propio autor del blog. En un blog de literatura, por ejemplo, ya puede escribir Pepito el de los palotes que lo que me interesará serán los libros que nos enseña. Mientras que si nos decidimos por un blog personal, el asunto cambia drásticamente.

Porque, ¿qué es un blog personal?

El mío, al menos, un batiburrillo de cosas de mi interés que publico cuando puedo. ¿Es un diario? En cierto modo, sí. Pero, entonces, ¿a quién puede interesarle mi vida? Esa es una buena pregunta, pero me temo que aún no he encontrado una buena respuesta.

¿Cuál es el enfoque en este tipo de blogs? ¿Puede hablarse de calidad en cuanto a contenidos? Yo pienso que, siendo personal, se convierte en una cuestión de gustos, prácticamente, y que la calidad del mismo radica en el estilo, la originalidad y la dedicación del que escribe. Aunque luego nos interese más o menos de lo que hable.

Cada uno tenemos una forma de hacer las cosas, y aplicarlo y potenciarlo de forma creativa es la originalidad que yo considero como tal, no quiere decir inventarse nuevos temas o secciones, sino hacer algo totalmente común de forma diferente.

Encontrar nuestro propio estilo y no emular a quien querernos parecernos, es para mí el requisito indispensable para empezar con buen pie nuestra aventura blogueril personal. Aunque yo no soy quién para dictar cómo debe hacerse. 

Miradme a mí, haciendo de las dinámicas listas blogueriles un testamento infumable. Tendré más o menos éxito, pero yo seguiré contenta con lo que hago y, si os hace, hablaremos más en un próximo post de blogging o experiencia bloguera, ¿qué os parece? ¿Qué opináis del tema?

¿Qué es para vosotros un blog personal ''ideal''?
¿Cómo es posible que triunfe? ¿Podemos hablar de calidad en cuanto a blogs personales?
¡Contadme!

PD: También se agradecen preguntas o sugerencias sobre algún tema en concreto en el que estéis interesados para que os hable de mi opinión, se agradece :)


Design: WS